​El Real Madrid volvió a dejarse puntos ante el Celta de Vigo en Balaídos ante un Celta combativo y no pudo pasar del empate a dos. Los merengues se pusieron 1-2 en el marcador pero una mala segunda parte terminó con el segundo gol de los locales a 8 minutos del final. Con este resultado, el Madrid se queda a 16 puntos del Barça.

Zidane encaró el primer partido de Liga del año 2018 con un once en el que dio pocos retoques y estos fueron obligados. Por un lado, Achraf volvió a la titularidad por la sanción que arrastra Carvajal del Clásico, mientras que Bale ocupó el sitio de un Benzema lesionado. El Celta no se guardó tampoco nada pese al duelo de Copa que tendrá que afrontar la semana que viene ante el Barça.

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​​Comenzó muy enérgico el Madrid el primer partido de Liga de 2018, muy fresco de piernas y con Bale y Cristiano como protagonistas. Los dos atacantes pusieron en dificultades a la defensa del Celta en los primeros minutos, aunque las ocasiones más claras vinieron por parte del Celta, con un Aspas que estrelló incluso un balón al palo.

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​​El Celta no estaba para nada incómodo en el partido y en una contra Aspas dejó sólo a Wass contra Navas por la banda izquierda. El guardameta se quedó a media salida y el centrocampista lo aprovechó con una bonita vaselina.

Los locales jugaron sus mejores minutos tras el gol de Wass, pero también dejó muchos espacios atrás que aprovechó Bale para empatar a uno cuando más lo necesitaba su equipo. Bale ha vuelto y lo ha hecho de manera espectacular.

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El galés volvió a demostrar su calidad pocos minutos después echándose el equipo a la espalda y marcando el segundo gol al más puro estilo delantero centro. Menos mal que había que venderlo.

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​​Muchos aficionados se quejaron al descanso de la dureza de Casemiro. Y es que el brasileño pudo una vez más ser expulsado por un codazo, pero el colegiado consideró que no era más castigo de tarjeta amarilla.

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​​En el segundo tiempo los blancos comenzaron bien también, pero pronto cedieron el balón y se acomodaron atrás para esperar una contra de Bale o Cristiano Ronaldo para ‘matar’ el partido. Pero el Celta llegaba y llegaba y Navas acabó cometiendo un penalti sobre Aspas aunque el tico realizó un paradón que reabrió el debate en la portería.

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​​No se vino abajo el Celta y tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió. Maxi Gómez marcó sólo tras un centro de Wass y puso el empate a 8 minutos del final.

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​​Al Madrid le entraron las prisas, pero no tuvo tiempo de volver a ponerse por delante de nuevo y no pudo pasar del empate. Los de Zidane se quedan a 16 puntos del Barcelona y a 7 del Atlético de Madrid y a 5 del Valencia.

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